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Estoy de vacaciones hace una semana y media. Siempre que uno se va de vacaciones pasa por varias etapas:
- Primero sentís que no sabés donde queda nada: "-compremos unas empanadas para almorzar -dale... -donde?".
- Te ubicás solo en ciertas áreas: "Compremos empanadas? -pero busquemos un lugar nuevo, ya me aburrieron esas de siempre!".
- Una vez que ya te ubicás, te das cuenta que empezás a conocer a la gente también: "esos son los de Cordoba, que vemos siempre en la panadería".
- Te empezás a liberar de a poco, lo empezás a sentir tan cómodo como tu casa... pero sin tener que ir al trabajo.
- Viene el bajón, te das cuenta que lo tenés que abandonar y volver a ese lugar que se siente más cómodo... pero donde tenés que trabajar. Malísimo.
El tema del post de hoy es un poco más bizarro. Llevo viviendo afuera 9 meses y medio. No es una eternidad, pero creo que la actitud hace que se sienta tan intenso. Voy a estar afuera por otro año y medio (y tal vez otro año más). Y sí, yo digo "vivo en Estados Unidos". Creo que es una afirmación lo suficientemente válida. El tema es que, el hecho de sentirme viviendo en otro lugar. Sentir que tengo mi casa en otro lugar... hace que, cuando tomo mis vacaciones para venir a visitar y volver a mi casa en Argentina, se sienta rarísimo. Irte de vacaciones a tu casa es rarísimo.
Hice la comparación con irte de vacaciones al mismo lugar dos o más veces porque es una sensación parecida. Sólo que nunca, pero nunca pasás por los períodos de adaptación. Yo vivo acá... y vivo allá! Se conoce todo, te podés subir al auto e irte a los rincones que sólo conoce un nativo ni bien te bajás del avión. Hablás el idioma (como uno del barrio) y sabés cuándo algo está caro o no. Nunca necesitás empezar a conocer algo. Sí, hay varias cosas que cambian, pero todo se sigue reconociendo. Tenés muchos contactos, amigos y familia (eso supera totalmente a irse de vacaciones)... bueh, ustedes pensarán que todo lo que digo es bastante obvio... si, al fin y al cabo, estoy volviendo a mi casa, no?
Lo que hace que la situación sea rara es que yo siento que allá también es mi casa. Lo que hizo que me diera cuenta que la siento rara pasó el otro día. Estaba hablando con alguien y se dió una conversación como la que voy a ejemplificar (porque no fué exactamente con éstas palabras):
Alguien- "Asíque te compraste la X-Box?"
Yo- "De una"
A- "No la trajiste, no?"
Y- "Naaaah, la dejé allá..."
A- "allá... en...
(al mismo tiempo)
... la casa de tu hermano?" Yo- "... en mi casa".
En mi casa! Por supuesto... esa casa la quiero tanto como a la de acá. Estoy contento de vivir allá... estoy contento de vivir acá. Es eso lo que hace tan raro la sensación de "vuelvo a mi casa por las vacaciones". Creo que mientras más tiempo uno viva afuera, más raro debe ser decidirte cuál es tu casa. Mientras más estés afuera, más visitante te sentís, aunque sea en tu ciudad. Tu país.
No... hoy no me siento un visitante. Pero les tengo que admitir: estoy viviendo unos días de un deja vú constante. Al estar de vacaciones siento que quiero dormir todo el día y pasarme el día entero echado en el sillón. Al saber que nunca estoy acá, quiero salir y hacer de todo... pero se siente tan familiar! Es muy raro. Espero que sepan que se siente bien estar de vuelta... es lindo verlos a todos.
El Losval
(turista)

1 comentario:
Esto lo explica un poco Cerati... Similitudes que soñás
Lugares que no existen pero vuelves a pasar...
Pero es así, un sensación que solo aquellos que vivieron este doble home sweet home podrán y podremos explicar.
Te vas de tu casa y pones PAUSE,para llegar a tu casa Y poner PLAY y así en constante movimiento.
alkateloni
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