martes, 1 de junio de 2010

... aromas que me quiero llevar.

En el fondo... hay canciones de Fito Paez que me gustan, aunque debo admitir: cada día me gusta menos como cantante... pero me sigue agradando como compositor. Todos se acuerdan de la letra de Brillante sobre el Mic (y si piensan que no saben cuál es... están equivocados: "haaaaaaaaaay, aromas que me quiero llevaaaar, silencios que prefiero callar", ¿más ubicados?). Quería escribir un post sobre eso...

~éste se lo dedico a todas esas cosas que voy a lamentar que no entren en la valija~

No quiero que tomen el orden de las cosas que enumere como orden de importancia, aparición, simpatía o lo que sea... sino el simple orden en el que se me dió por escribirlo (es más, lo escribí y le mandé un shuffle a los párrafos para intercalar los más divertidos).

80 kilo e' Huevo F.C
Un equipo en el que estoy jugando haceee... no sé, mil años. Empezamos en un campeonato de fútbol5, seguimos en uno de fútbol8, y pasamos a los campeonatos de fútbol11. De un grupo de integrantes meramente transitorios pasamos a ser un equipo. No sólo los 11 que juegan... pasamos a ser 16 flacos que están todos los partidos. Así no pueda jugar por lesiones o enfermedades, se va a ver el partido. Nos alentamos entre nosotros. Ganamos un viaje a Buenos Aires a jugar en La Bombonera (sí sí, LA bombonera)... sin duda va a seria el evento más grande de toda mi vida deportiva. No fuimos 18 vagos que viajaron y jugaron juntos... fuimos 18 amigos. Amigos en serio. Tengo un grupo nuevo de amigos... que voy a extrañar muchísimo. Ojalá pudiera volver cada sábado a jugar el partido del campeonato.

Mi familia
Siempre hay un punto donde uno necesita salir de la matríz familiar. Osea, no sé si siempre, pero es algo que yo siento. Uno no necesita alejarse de su familia... uno necesita irse solo. No me confundan, no significa lo mismo (y es justamente la diferencia que intento recalcar). Yo necesito irme solo, hará un par de meses ya... pero alejarme de mis viejos me va a pesar. Cuando uno llega al punto en el que me encuentro, uno ya quiere el cambio y se vuelve intolerante a 'lo mismo de siempre'. Los detalles de antes se vuelven mucho más visibles y las cosas que resbalaban... bueno, ahora no deslizan, siquiera. Pero eso no te hace querer alejarte, eso hace que quieras independizarte. No quiero que se tomen como sinónimos. Independizar no es lo mismo que alejarse ni que odiar. Yo necesito irme solo... necesito ser yo solo... pero voy a extrañar a mis viejos y mis hermanitos.

Los Amigos
Mi grupo más cercano de amigos es el de la secundaria. Ahí tengo amigos de más de 10 años (doce, para ser exactos). Flacos con los que nos conocimos a los 13 años, y hoy a mis 25, todavía nos llamamos todas las semanas. Por ahí no me veo con todos los de la secundaria... tenemos horarios muy diferentes. Sin embargo, cuando nos vemos es como si nunca nos hubiesemos dejado de ver. Es de esa gente que me alegra el día si me llama y cuando le pasan cosas buenas, me pongo eufórico. Es amistad pura, real, de la que no se daña ni se gasta. Yo sé que varios de ellos van a ser el "tío copado" de alguno de mis hijos. Acá van los de la secundaria, todos... y los más cercanos de la facu (grupo en el cual entran muy pocos, no sé si debería enumerar a más de dos).

Clínica
Cómo voy a extrañar mi consultorio! No sólo el establecimiento, del cual yo elegí los colores, la disposición, muebles, adornos y demás... sino también el ambiente laboral. Tengo a dos colegas, que me sitúan hombro a hombro, trabajando al mismo nivel que ellos. Salvando la diferencia que ellos me llevan 26 años de práctica profesional. Laburo con dos monstruos, los conoce todo el mundo. La clínica mueve pacientes sola. Yo nunca sufrí con pocos turnos (sí, al principio, un mes como mucho). Además, las secretarias, ya hemos formado un grupo increíble... La Pato me conoce desde chiquito y lo que digo siempre "si no está la Pato, yo cierro el consultorio". La Silvi y la Norma, llevan poco tiempo con nosotros (en comparación con al Pato, claro)... pero se hacen querer.

Pacientes
Mis pacientes. Esto puede sonar hasta insensible... pero es muy lindo ver que alguien se pone serio cuando uno le dice que no lo va a poder seguir atendiendo. Ponen cara de decepción, como si les quitaran la alfombra en un sólo movimiento brusco, en el aire. Es un gesto hermoso. Demuestran su afecto de maneras tan diversas. El éxito profesional es un premio... pero el afecto de los pacientes es una satisfacción que puede llegar a medirse en el mismo rango de importancia. Los pacientes que me han dicho que se sienten mitad tristes (por sí mismos) y contentos (por mí) -cada uno con sus palabras y su expresión- me han quedado grabados... es algo inolvidable. El otro día una nena de 14 años se puso triste y hasta se enojó conmigo... no me saludó cuando se iba! (bonita! ternura absoluta!). Los pacientes se encariñan mucho con uno, y mentiría descaradamente si dijera que no voy a extrañar atender a toda la gente que atiendo... uno también les toma cariño.
[en la imágen, vemos el mantelito descartable que uso, con dibujos de dientes para explicarle algo a Agos, de 10 años. Ella después, mientras atendía a su papá, me escribió ese cartelito]


La canción de Fito dice "personas que no voy a olvidar", y en esa frase se centró mi publicación del día de la fecha. Hoy sólo hablé de esas personas que siento que voy a extrañar. De esas personas que creo que voy a necesitar... y me encantaría poder asegurarme verlos en el ritmo diario que los veo hoy. A todos. Es una dualidad rarísima la de irse por mucho tiempo (eso que hay gente que se va por más!), uno se siente felíz de poder enfrentar mil situaciones, personas y relaciones novedosas... pero se siente triste de abandonar todas esas situaciones, personas y relaciones que ya ha fabricado (con más o menos esfuerzo, pero igual de poderosas). Hoy va por todas esas personas que nos encantaría que estén en facebook cada vez que los necesitamos, o en su defecto... en nuestro bolsillo o baúl del auto.

Eso es todo por hoy... la próxima les cuento de las situaciones y demás cosas etéreas que siento también me van a pesar al irme.

Ya es hora de ir terminando acá... abrazo a todos...


Osvaldo
(pre-saudades)

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