El viernes a la noche nos fuimos con Meredith (van a escuchar mucho este nombre, es una de mis mejores amigas acá), Barbara (una amiga de la secundaria de Meredith) y Sean (un flaco, más gay que una mariposa) a Boston. En Boston vive Marisa (otra amiga), quien en una muy positiva actitud nos dijo el miércoles que la fueramos a visitar (el viernes) y salieramos. Para los que no sepan, Boston es la ciudad irlandesa de Estados Unidos, asíque siempre se puede encontrar un lugar para tomar cerveza. Imaginen que para irme un finde de joda, tengo a Boston a unas 2 horas (yendo muy light) y a Nueva York para el otro lado (a unas 3hs). Voy a tener que planificar muy anticipadamente mis fines de semana.
El tema es que Meredith quedó en pasar a buscarme a las 7pm para partir para Boston, porque Marisa había alquilado un Party Trolley. Sí, todo lo que sabíamos era más o menos lo que ustedes se pueden imaginar ahora. Nada. No mucho. Bueno, llegamos a Boston, parados en doble fila en la puerta de la casa de Marisa, se nos para una especie de micro atrás. Chiquito. Marisa vive en una calle bastante transitada, pero ancha, asíque aprovechamos que se nos clavó eso atrás y pusimos las balizas. Esto es lo que se nos paró atrás:
Si, en definitiva, es un trole de los viejos (no sé si llegan a leer que dice "the original party trolley"). Con ruedas. Como pueden ver en la foto, con luces (negras, estrobocópicas, láser, flashes y demás), humo, caños (los clásicos del trole... que sirven tanto para sostenerse mientras anda, como para bailotearla).
Los tipos piden que vos llevés tu alcohol. Esa sería la desventaja (o no). Podés llevar un iPod o celular con música (una listita armada) y ellos la ponen. Ojo, no es que la música bolichea adentro... explota. No hay nadie, a una cuadra a la redonda, que no sepa que vos venís. Se da vuelta el mundo entero (hasta en las puertas de los pubs), y ...como no saludar o gritarle estupideces a un trole muy fiestero con la música al palo? Imposible. Una vez arriba... todo vale. El chófer maneja adonde vos le digás... para donde vos le digás (donde sea)... por cuatro horas. Sí sí, lo mismo que uno pasa en un bolichón.
Así apuntamos primero al Fenway Park. Al que le suene, es el estadio de los Red Socks, el equipo de baseball de Boston (no los que perdieron contra Los Angeles, esos fueron los Celtics, basket... estos le ganaron a Los Angeles, jajaja... asíq), se imaginaran la gente que salía de ese estadio (ah, sí. Justo llegamos cuando terminaba). Miren por las ventanas... y nosotros, en nuestra burbuja bolichera. De ahí fuimos al puente que cruza sobre el río Charles (paramos bien en el medio), de ahí a Harvard, de ahí a Beacon Hill (un barrio muuuy antiguo y el más careta de Boston), de ahí a Central Square, de ahí un rodeo enorme... pasando por la puerta de los pubs más conocidos, como para agitar la gente de la puerta... para finalmente, volver a la casa de Marisa (clah, lo mejor es que te deja en la puerta de tu casa).
Bueh, uds miren... y entenderán solos:
la multitud a la salida del Fenway. No venden choris... venden French Sausages (truchos!)
y si, iba más gente. Si ibamos solo 5 iba a estar pésimo... notesé la cantidad de manos en el caño

ese fue mi desayuno al otro día. Chocolate French Toasts... y si, hubo q madrugar. Esa fue la recompensa
Esto será todo por hoy... otro día les cuento otra estupidez que me mande por acá. Lo más probable que el próximo post ya hable de la Universidad (empiezo el miércoles) o ponga uno con cartelitos que me han hecho mis pacientes o algo así. Abrazo!
El Losvar
(bueno, sí... hace calor y necesito cortarme el pelo)







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